El feminismo no es una mala palabra

Estoy leyendo sobre las mujeres en la colonia. Nunca me puse la etiqueta de feminista o algo por estilo, aunque siempre me interesaron los temas referentes a las mujeres. Hace poco una de las preguntas en el examen de titulación que rendí nos cuestionaba acerca de la relación entre el tema de investigación y los intereses personales del investigador. ¿Por qué elegí un tema sobre mujeres? ¿Por qué ese y no otro? Por más que desvíe el foco de atención hacia otros aspectos, finalmente saltan los temas de la jerarquización, la sociedad patriarcal, el odioso control hacia las mujeres y todo lo que atañe. 

Luego me seguía cuestionando acerca de mi interés por el periodo colonial. ¿Será por las fuentes? ¿Por las mezclas? ¿Por el trabajo de lectura en los archivos? ¿Por qué estudiar un periodo tan lejano? ¿Es realmente necesario estudiar la colonia? Siento por ratos una sobrecarga de información que no sé como transformarla ¿Cómo se hace la unión entre el pasado y el presente?

Hasta que me topé con un libro que no dejo de leer, el cual me ha refrescado las ideas y me ha devuelto el sentido en cuanto a la importancia de investigar el pasado sin desligarse del presente. Se supone que lo compré porque me interesó un artículo sobre las mujeres, y ahora ando pegada a los artículos sobre los amixers, sobre el gordo Gonzales y Gastón Acurio, sobre la utopía del blanqueamiento, la homofobia, entre otros. La historia es global, me digo a modo de consuelo. 

Regreso al tema de las mujeres reflexionando sobre lo que voy leyendo en el libro de Ann Twinam acerca de los roles de género, el honor y la ilegitimidad en Hispanoamérica. Más tarde recuerdo que leí en aquel artículo que me llevó a comprar el libro referido, que en nuestros días aún no hay una ruptura total con el código de honor. Y mientras estoy sentada en el sillón de la sala pienso en el artículo de María Emilia Yanaylle García sobre los condenados, donde en alguna parte reflexiona sobre la ética andina y la justicia de género. Tomando como base los escritos de Irene Silverblatt, la autora señala la pérdida de poder de las mujeres frente a los hombres en un "mundo que se ha invertido" (recordemos que antes de la conquista las mujeres podían ocupar cargos importantes). 


Esta semana Juliette Lewis publicó esto en instagram:

Una foto publicada por Juliette Lewis (@juliettelewis) el


"No sé porque las personas son tan renuentes en decir que son feministas. ¿Puede haber algo más obvio que aún estemos viviendo en un mundo patriarcal cuando feminismo es una mala palabra? -Ellen Page.

A lo que añadió:



"Feminista es cualquiera que reconozca la igualdad y la total humanidad de las mujeres y los hombres" - Gloria Steinem

***
Entre ¿qué culpa tiene Fatmagul?, la ley de aborto por violación, Piscoya, el loco calato y la infaltable nota en los noticieros que nos cuenta -una vez más- que una mujer fue golpeada o asesinada por su pareja, ¿declararse feminista es aún mal visto? ¿No es acaso una necesidad?

Entrada Temática #10: Carta a Elliphant

Este post o entrada pertenece al proyecto 30 Entradas Temáticas, que consiste en una serie de ejercicios de escritura que propuse por adelantado y donde escribo sobre música y algo más. Para saber más y leer la temática de los siguientes posts entra acá.

Querida Elliphant,

Hace muy poco que te conozco y ya siento que eres una de las artistas que más admiro. Te describes como una ciudadana del mundo, aunque ante tanta insistencia digas finalmente que eres de la capital de Suecia. Tu música es como tú: honesta, salvaje y ecléctica. 

Tu primer y -hasta ahora- único disco me acompaña en estas mañanas de invierno. Music is life me da energías para despegarme de las sábanas, me pone de buen ánimo. Ya entró en mi top de música para aliviar la tristeza estacional que a veces sufro. When I'm down and I need some strength/music can keep me alive. (...) You may be poor but music is free/a shifty day but then you press play/music protect you all day, versa la canción. La complemento con el sonido dancehall de Toilet Line Romance.

Ellinor -me tomo el atrevimiento de llamarte por tu verdadero nombre- escuché en una entrevista que te hicieron que usas los sonidos cotidianos para crear música, que siempre paras anotando letras y grabando mezclas en tu celular. Me parece increíble, ¡respiras música!. En Could It Be hablas de la soledad recreándola por medio del recuerdo de los objetos usados. A veces creo que mi cepillo de dientes hace ruidos, también.

Admiro lo transparente que eres. La gente dice que pareces drogada. No dudas en admitir que en una época consumiste yerba e ibas tocando por la calle un tambor para ganarte la vida. En este tiempo estás en el "spotlight" y te mudaste a New York, espero no olvides de dónde viniste. Nos contaste que tu mamá es la mayor influencia musical de tu carrera, que un tiempo estuviste avergonzada de ella por su modo de vida, pero que a la larga aceptaste su personalidad. Si tu eras jazz y rock, ella era abierta a todo género. Y ahora la reivindicas desde tu posición. Where is mama at? ¿Dónde está mi mamá?, te preguntas en esta canción. 

Te escuché en una radio local de mi país en varias ocasiones y en distintos tiempos. Tenía grabada en la mente 3 ó 4 canciones tuyas, pero tu nombre me fue difícil de descifrar. Te busqué en google como Elephant y me salió una banda de indie, lo mismo en Spotify. Finalmente te encontré en un blog de música. Un par de entrañables canciones sonaron, como Live Till I Die, donde hablas sobre vivir el momento como si fuera el último, y Down On Life que está libre a cualquier interpretación. Más adelante redescubrí One More y me pareció una de tus canciones más lindas y sugestivas. 

No lo mencione antes, pero es algo que me encanta de tu música es el acento jamaiquino que usas. El arrastrar las palabras y usar el pronombre sin conjugar creando un estilo, como se aprecia en una de mis canciones favoritas: Shoot Me Down. Si nunca hubiera visto tu foto, pensaría que eres de por allá. Tu apariencia es como un "blooper" frente a la música que se supone que una chica "como tú", valga decir con tus rasgos físicos, debería hacer. Y me sorprendió saber que eso tenía una explicación. Viviste en muchos lugares, saliste del cubículo para llegar a retener la influencia de lo que experimentaste.  

Se me quedan en el aire muchas más canciones de A good Idea (2013), todas tienen algo en especial. Desde las más directas como Boom Your Head hasta More Fire que me hace seguir bailando. Es un disco especial, siento el mensaje. Dices que no hay que temer a las emociones, que son muy naturales. Nos educan para solo mostrar el lado fuerte en público, sin saber que un buen llanto nos puede garantizar una vida más larga. "Las emociones son evolución", afirmas.  Entiendo el punto y el álbum lo explica muy bien. 

Por ahora ando descubriendo más de tu música a través de tus EPs, escuchando tu última canción: Love Me Badder y chequeando tu lista de Spotify. Leí que en setiembre de este año saldrá tu próximo disco, !lo espero con ansias!

Me quedo con lo que dices sobre la importancia de expresarte con lo que te nazca, añades que si no podrías hacerlo, estarías físicamente enferma. Precisa reflexión.


Maricruz.

* Ella es Elliphant:


* Hasta el momento, Elliphant tiene en su repertorio un disco , dos EPs y varias colaboraciones. Es muy activa en Facebook y en Spotify.

* Buena parte del contenido de esta carta está inspirada en esta entrevista:

 

La búsqueda de Natalia Lafourcade: Hasta La Raíz (2015)


Hay veces que un disco se convierte en el escape perfecto para plasmar experiencias reales. No sé cuanto sea verdad, pero presiento que un disco es similar a un libro. Ya lo había dicho antes, escuchar un disco completo es como leer un libro, y la analogía se hace más válida si es un disco de corte autobiográfico. Esto pasa con el disco Hasta la raíz (2015) de Natalia Lafourcade.

La historia es más o menos así:

- 3 discos en su trayectoria. (2001-2011)
- Un disco homenaje a Agustín Lara (2012)
- La vuelta a los orígenes con Hasta La Raíz (2015)

Desde sus primeros pasos, digamos más notorios, con su primer éxito Busca un problema, Natalia ha ido explorando hasta encontrar un posible nicho. "Cada disco nace del momento", afirma la cantante. Con Hasta la Raíz (2015) busca encontrar su propia historia para sanarse en el plano personal y finalmente compartirla. Las canciones del disco van contando una historia, la cual tiene que ver -entre otras cosas- con una decepción amorosa. De modo que, en conjunto el trabajo se nos muestra como una secuencia de amor/desamor muy sentida y profunda. El proceso de búsqueda -en propias palabras de Natalia- significa:

"Buscar es una de las partes importantes de la vida, para descubrir lo esencial. Para transformarnos y encontrar momentos mágicos. Siempre buscamos dentro de nosotros y también en el mundo que habitamos para descubrir quiénes somos. En mi búsqueda de raíces e historia pretendo conocerme mejor como artista y seguir fortaleciendo mis raíces como intérprete y compositora."   
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/

En Hasta la raíz (2015) todas las canciones tienen un orden planeado, existe un hilo conductor en el que cada pieza en conjunto va dibujando un ciclo: amor, desamor, sanación. El volver a los orígenes también significa volver a la guitarra y la composición, así como una evolución de adentro hacia afuera que pasa por una revaloración de lo regional.




Escucha el disco completo en Spotify ¿Cómo, no tienes cuenta? Mal ah.
También puedes buscar el disco en las páginas para bajar música que recomiendo en este post.

Entrada Temática #9: Registrar sonidos cotidianos.

Este post forma parte del proyecto 30 Entradas Temáticas. Para saber de qué se trata y revisar los otros posts, te invito a pasar por aquí.

De acuerdo a Pauline Oliveros, escuchar es diferente a oír. Mientras que el segundo tiene que ver con un significado físico en cuanto posibilita la percepción, el primero es prestar atención a lo que es percibido tanto acústica como psicológicamente. Escuchar es un proceso activo que comienza con la transmisión de las ondas sonoras mediante el oído al cerebro. Con el tiempo aprendemos a asociar y categorizar sonidos como mamá, papá, miau, clicks, pops (cuando algo estalla) y otros tantos mediante la experiencia. Entender e interpretar lo que el oído transmite al cerebro es un proceso desarrollado desde sobrevivientes reacciones instantáneas (valga decir, el recuerdo de un sonido) hasta ideas que impulsan a la conciencia. De este modo, en el proceso de escuchar se conjugan el tiempo, la experiencia y la expectativa.

La consigna original es "elaborar un mapa sonoro de lugares donde estuviste en un día y basado en la música que escuchaste". Cambié la consigna porque en el transcurso de los días me di cuenta de que sería más divertido registrar sonidos de diversos lugares por los que ando en mi día a día. Con el objetivo de convertir lo ordinario en extraordinario (idea que tomé de Keri Smith), me saqué los audífonos y empecé a prestar más atención a lo que me rodea.

La elaboración de un registro de sonidos es un mini-proyecto que me tomó un buen tiempo y que por supuesto me encantó hacer. La lista de sonidos que me llaman la atención es interminable, en esta oportunidad presento una selección de los más representativos. Ahí va.

El transporte público de Lima.

Para los que vivimos en Lima es algo normal lidiar con el transporte público y todo lo que implica hacer un viaje dentro de estos vehículos que nos hacen la vida más emocionante(?) En estos días donde la inmediatez del internet -y todo lo que le rodea- gobierna nuestra rutina diaria, no es raro que pasar muchas horas dentro del carro sea una de las principales causas del stress. El promedio de tiempo de viaje de un limeño entre su casa y su chamba o centro de estudios es de 1 hora y media. Dicho esto, ahora lo entiendo (casi) todo:

Sobre el porqué de la música en alto volumen. 
Rpta: Es un viaje largo, hay que alegrar el trayecto.

Sobre los que se hacen los dormidos para no dar asiento.
Rpta: Nadie se baja hasta el último paradero, caray. 

Y qué hay de las personas que nunca abren las ventanas cuando todos nos morimos de calor. 
Rpta: Será que ya se aclimataron en sus asientos y creen que el resto está bajo la misma temperatura.

Qué bonito es cuando hay asientos libres ...awww
Audio 1
En una couster por las calles de Barrios Altos.
Nótese el sonido del carro ante los baches, la música en alto volumen, la típica voz del cobrador...



Audio 2
En un bus con chofer cobrador por la Av. Abancay.
Me llamó la atención el sonido de las monedas en medio del perturbante ruido del tránsito.



Audio 3
En una couster con rumbo a la Av. Venezuela sube un niño a vender bebidas y pedir colaboración para su hermanito. Lo grabé de casualidad.



El metro de Lima.



Hasta ahora no sé cómo hago para lograr subir al tren en la temida Estación Grau. Es horrible viajar apretada y más aún siendo mujer, pero no tanto como soplarse el embotellamiento de las horas punta. Gracias trencito por hacernos la vida fácil, sería bonito que hayan más como tú.

Dentro del tren es obligado que uno se olvide de los espacios privados. Si te incomoda que te invadan, ya fuiste. Hay un careo, un acomódese como pueda y benditos los que tienen de dónde agarrarse porque yo casi siempre termino haciendo uso de mi equilibrio. 

Y así como todos los que suben también bajan, el tren es un transporte que me gusta por su constante cambio en el trayecto. La apretadera es cuestión de minutos, luego eres libre para ir acomodándote. Aunque a veces prefiera no recordar del día que no pude bajar porque había mucha gente. Aquel día más por confiada que por distraída, me pasé una estación, y si bien luego tomé el tren de regreso, una señora me aterrizó con una famosa frase: aquí prima la ley del más fuerte. Triste pero cierto.

Lo que se resta en minutos, lo ganas en comodidad. A veces no hay más opción que tomar el tren en sentido contrario y paliar el caos junto "al métase como pueda" para después sacarle cachita a los que se quedan sin entrar. Y nuevamente voy a no sé cómo hago para subir al tren en la temida Estación Grau, y ahí me veo en una escena graciosa, siendo empujada por un hombre desde fuera del tren, ayudándome a entrar, para después notar la puerta cerrarse muy cerca de mi rostro mientras me preocupo un poco porque parte de mi manga quedo atorada. Cosas que suceden.

Audio 1
Llega el tren y voy repasando de memoria cómo se escucha: el sonido del freno, el abrir y cerrar de las puertas, las pisadas al entrar...



Audio 2
Dentro del tren rumbo a SJL. Estación Los Postes.
Nótese la conversación casualmente grabada, el cambio en el sonido entre el abrir y cerrar de puertas, la voz en off que nos guía entre paradero y paradero. ¿Qué otros sonidos identifican?



Audio 3
Un comodín.
Me ha pasado que varias veces la grabadora de mi reproductor portátil se ha activado sin darme cuenta, sobretodo cuando lo tengo en el fondo del bolso y voy apurada hacia algún lado. Esta grabación casual es del trajín matutino para abordar el tren en la Estación Grau (antes de la construcción del Tramo 2).



 La biblioteca.

Lo que voy a decir puede sonar medio nerd: me encantan las bibliotecas.Y si son de las que tienen estantería libre, aún más. Me paso horas revisando todos los libros antes de sentarme a leer uno solo.

Una de las bibliotecas a la que le guardo cariño es la Biblioteca Nacional de la Av. Abancay (ahora Gran Biblioteca Pública de Lima). Recuerdo las tardes en la sala de Historia, la de Literatura y en la de Ciencias Aplicadas; a veces buscando algo en concreto, otras solo chusmeando. En ese tiempo jugaba a ser investigadora, recopilando información para escribir la biografía de Manuel Gonzalez Prada o analizando la narrativa de Julio Ramón Ribeyro. En una época, llegaba y ya sabía a dónde ir, otras me quedaba mirando las exposiciones en el primer y segundo piso, a veces caminaba por los pasillos de las oficinas mirando lo que hacían los trabajadores. Todo eso entre los 15 y 17 años. 

Hace poco regresé y el reencuentro fue raro. De pronto me sentí más adulta, por no decir vieja. Ante un abrumador panorama de adolescentes saliendo de la sala de estudio, me di cuenta que la sala de Historia se había fusionado con la de Literatura y Arte, por lo que el espacio nos quedaba pequeño. Era evidente que los cambios me desorientaron y en una constante búsqueda de comodidad me hallé en la sala de referencia, donde junto a un grupo de maduros investigadores me refugié -o nos refugiamos- de la inminente tendencia de las bibliotecas a recibir menos gente; porque además del espacio, lo que falta es un buen lote de libros actuales de fácil acceso (y que nos nos manden a San Borja *insertar aquí meme de Meryl Streep en los premios Óscar 2015*).


Bajo esta línea de reclamo redescubrí la biblioteca de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, un lugar donde pude encontrar -por alguna temporada- un espacio propio para escribir. Además de estar gratamente sorprendida con la colección de libros que posee.

Audio:
Una tarde cualquiera en la biblioteca de la UARM.
Nótese los detalles que saltan en medio del aparente silencio: unas pisadas, lapiceros contra el escritorio, el sonido al pasar las páginas, las aves del jardín...


  Las caminatas.


Caminar es uno de mis ejercicios favoritos. Con música, sin música, sola, acompañada, con Liz, rutas largas, rutas cortas, el fin es desplazarse. Tal vez sea uno de los momentos en que más siento la vida girar, y eso compensa mi tendencia a la contemplación.




Audio 1
El sonido del parque por dónde estoy pasando mis días.




Audio 2
Pasando por la puerta de una guardería de casualidad escuché esto:



Audio 3
Caminando rumbo a hacer las compras.



***
Pauline Oliveros ha creado un término llamado Deep Listening que se refiere a aprender a expandir la percepción de sonidos incluyendo el continuum espacio/tiempo del sonido y encontrando todo tipo de vastedad y complejidad tanto como sea posible. Simultáneamente se percibe el detalle y la trayectoria. Dicha expansión significa que uno está conectado con todo lo que le rodea y el más allá. Asimismo, señala que los sonidos transportan inteligencia, ya que desencadenan ideas, sentimientos y memorias. La práctica del Deep Listening está orientada a facilitar la creatividad en el arte y en la vida.


* Para leer más sobre Deep Listening recomiendo visitar la página oficial (en inglés) 
* Todas las fotos de este post son de mi cuenta de instagram (mrcrzgtrrz)

Misántropo busca Misántropa

Esta es mi primera entrada bajo la sección películas y no dude ni un segundo en empezar con tan fascinante e imperdible historia. 

Scoot McNairy haciendo el papel Wilson, un tipo pesimista después de todo un año de mala racha: la ruptura con su novia, el accidente en su auto y la próxima entrada a las tres décadas sin tener una persona a la cual besar la noche de Año Nuevo, costumbre ignorada por parte mía hasta que vi la película. Un personaje, el cual en un inicio no me daba mayor impresión de ser uno de esos personajes depresivos, sin mas motivación que pasarla echado en su cama pensando en lo que fue. Hasta que conoce a Vivian (Sara Simmonds) a través de una pagina web, con la cual pasara una de las mejores noches de su vida.


"- Según un estudio, las personas son significativamente menos felices cuando se les pregunta si se están divirtiendo.- Es como cuando te piden que sonrían para las fotos. No hay nada mejor que las sonrisas espontaneas."
No es mi propósito contarles la historia completa, descubranla por ustedes mismos. La escena final publicada lineas arriba nos gráfica a los tres amigos cantando unas de mis canciones, ahora, más preferidas. Como una especie de triunfo personal a pesar del final entre Wilson y Vivian. El viento del cambio había llegado a su vida.

Si eres uno de esos misántropos buscando misántropa. Tal vez esta película haga que dejes de serlo. Después de ver la película quede enamorada de Wilson. Misántropos, no dejen de verla!

Actrices que cantan: Juliette Lewis


Cuando sea grande quiero ser como Juliette Lewis. Cantar como si fuera la hija de Iggy Pop. Jim Morrison, Anthony Kiedis y Janis Joplin (raro), sudar en cada presentación hasta empaparme, gritarle al oído de una persona al azar del público: You're speaking my language baby, luego cantar hasta ponerme roja y casi arrojar las entrañas mientras hago un cover de Jefferson Airplane. 

Así es Juliette Lewis: intensa, adrenalínica, electrizante, vuelca escenarios, show-woman y actriz. 

Muchos la recordamos por su papel de asesina en la película en "Natural Born Killers", yo la recuerdo más por su papel de peculiar damisela en "¿A quién ama Gilbert Grape?"

Alguna vez Juliette Lewis publicó en twitter que le encantaba la canción en dúo que hicieron Brody Dalle y Shirley Manson. La próxima vez sería chévere que ella también se les una. ¿Qué sería? Esto me dijo una tuitera:



Entrada Temática #8: Elige el título de una de tus canciones favoritas y crea una historia.

"Jen insists that we buy organic vegetables.
And I must admit that I was a little skeptical at first.
A little pesticide can't hurt
Never having too much money, I get the cheap stuff at the supermarket
But they're all pumped up with the shit
A friend told me that they stick nicotine in the apples."

(Dead Fox - Courtney Barnett)


Ha pasado un mes desde que me he trasladado a vivir hacia otro lugar. Es curioso, al principio me sentía más allá que acá. Iba de un lado a otro sintiéndome gitana y poco a poco me daba cuenta que a veces las cosas son irónicas. Acá tengo todo lo que deseaba tener allá, pero hay "cosas" que deseo también empacar en mi mochila. Supongo que es parte del paquete. Ahora ya instalada, tengo lo necesario para seguir o mejor dicho retomar las cosas que había dejado suspendidas, como este blog.

De cómo voy afrontando el proceso de dejar el nido.

Vivir en un lugar nuevo me generó una sensación de nostalgia: a) por mis cosas y mi espacio. b) por las calles y lugares que conocía; y c) por las personas con las que convivía.

Extrañé mis cosas y comparaba todo con mi antiguo espacio. Vivir en un departamento es raro. Se siente extraño vivir en un espacio reducido. A pesar que apenas comparto el lugar con 1 persona, siento que a veces me queda chico. Sin embargo, existe la ventaja de poder organizar mejor las cosas y poder hacer la limpieza más rápido. Me atiendo sola y soy responsable de gran parte del mantenimiento de este lugar. Asimismo, asumí una factura y en los próximos días espero generar y aportar más. 

Vivir en un condominio es algo nuevo para mi. Mi paisaje son los edificios del frente, de los costados y si miro hacia abajo hay un parque. A mi lista habitual se han ido incorporando nuevos sonidos como: el de la construcción de más edificios, los portazos de quién sabe dónde, las ollas y platos de la cocina de algún departamento, ladridos de perros, alguna fiesta que hacen de vez en cuando, la sonaja de un bebé, los niños jugando entre las 4 y 6 de la tarde en el parque. Muchos de estos sonidos son esporádicos y casi no molestan. Y el que más me gusta es el de las aves. Tengo una afinidad con ellas, con sus piadas (?), sus aleteos mientras pasan por el cielo, sus miradas curiosas desde el otro lado de la ventana que da al escritorio y el sonido de sus patas sobre el techo de la lavandería.

Acá, en la mini ciudad domo- como se me ocurrió llamarla- tenemos una tienda en la que se vende de todo, un gimnasio, un salón de eventos, espacios para botar la basura y personas que se encargan del mantenimiento y limpieza de las áreas comunes. En los días que me la paso confinada, a penas salgo a botar la basura. Otros días salgo a explorar lugares cercanos, como para ir al mercado, noto que las calles son sosas, casi no hay vida en los paraderos, es como si esta parte de la ciudad hubiera quedado envejecida. No sé si solo sea mi primera impresión, ya que no me he tomado el tiempo aún de recorrer todas las calles. Si bien es cierto, hay matices. Un día decidí probar una ruta nueva y me di con la sorpresa que había una urbanización muy simpática que estaba medio escondida. 

De hecho se siente un sentimiento, o una mezcla de varios, el dejar a las personas que has visto-y te han visto-toda tu vida. La noticia no cayó de golpe, ya tenía algunos antecedentes o intentos previos. Esta vez las cosas se dieron y fluyeron con más tranquilidad. De algún modo seguimos en familia, salvo la distancia. 

Uno de mis discos favoritos en estas semanas es el de Courtney Barnett. Es una cantante que convierte escenas ordinarias en extraordinarias. Amo su estilo a lo Bob Dylan. Desde el disco Sometimes I sit and think, and sometimes I just sit (2015) la canción que escogí es Dead Fox.

La Entrada Temática #8 menciona crear una historia. Me he dado cuenta que mi estilo no va por inventar historias, o será que no tengo aún la capacidad de crear historias ficticias. Por ahora, esto es lo que tengo y puedo ofrecer.

Hay un espacio, medio improvisado, en la parte superior derecha del blog, donde pueden mandarme un mensaje privado o simplemente saludar. Me gustaría saber quién anda por ahí.

Lee las anteriores Entradas Temáticas aquí.