Es un nuevo año. Tiempo de renovación, cambios, nuevos comienzos, etc. Esta transición simbólica pasa como paño húmedo sobre el polvo de ayer. El muerto se levantó y ahora toca retomar, remontar para vivir, como dice la canción barrilete. X de Xilófono. ¿Por qué? Porque no se me ocurre nada más. Me disculpo por el exceso de sinceridad y caigo en el facilismo de hacer una analogía entre el xilófono y la marimba. Bonita excusa para presentar la canción de Tierra Sur y hablar sobre lo mucho que me gusta el reggae. Chispas arruiné la sorpresa. Comencemos de nuevo.
G de Gazellas
Sentir el viento tibio en las mejillas, recorriendo los pequeños espacios entre los finos bellos que existen sobre la piel del rostro. Sentir el suelo con la planta de los pies con un movimiento oscilante que se impulsa desde el empeine. Una y otra vez. Ponerse en marcha 1, 2, 3. Tensar los músculos y relajarlos repetidas veces. Maniobrar los filamentos internos de las piernas. Dar un salto en cada obstáculo. Caer y rebotar un poco para tomar impulso. Caen las gotas de sudor en la espalda. Hay una sensación de calor que quema por dentro. Hidratarse. My body tells me no, but I wont quit. Arriba el sol. Abajo nuestro camino. Abriéndonos. Hoy nos tocó ser como Gazellas. We wonder why we do it. Well it's just cuz we haven't got a better plan.
Young The Giant: La banda que evoluciona.
¿Alguna vez te ha pasado que te has enganchado con una banda por la voz del que canta? A mi me ha pasado con Young The Giant. Sameer Gadhia (el vocalista) es como la versión masculina de una Adele rockera. Los matices, los contrastes, los agudos, los graves...todas las escalas están presentes. Y las cosas van de menos a más y/o viceversa. Se disfruta.
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