Para hombres y mujeres.

---Un escrito que salta de la temática del blog. No es innecesario reflexionar un poco sobre esta fecha tan importante. Aquí van algunas reflexiones ---




El día de la Mujer es este 8 de marzo y en este año 2015 a pesar de estar en una época donde se ha avanzado, hay señores mucho por hacer.

Durmiendo en los laureles

Estuve viendo un reportaje acerca de las operarias del metropolitano y si bien la presencia de mujeres conductoras es algo que sorprende, reconforta y anima; hay algo que me preguntaba ¿Solo 2? ¿Solo 2 mujeres dentro de la flota de conductores del metropolitano? ¿Tan poquito? ¿A qué se debe?

Algo que me llamó la atención fue el testimonio de una de las conductoras del Metropolitano, que dijo que en la calle se sentía más asediada todo el tiempo, mientras que en su actual trabajo estaba más tranquila porque ya no tenía que lidiar con los chóferes que le cerraban el paso y hasta le decían que vaya a cocinar. Vaya "suerte". ¿Y cómo le hacemos con las mujeres que día a día salen a manejar por las calles? Mujeres tenían que ser.

La violencia no solo es física, sino también psicológica. Las palabras duelen más que los golpes porque te dejan secuelas en el alma que arrastras por todos lados. Esa es la peor herencia que trasciende con el transcurrir de los años.



¿Qué derecho tiene un hombre de agredir a una mujer tan solo por ser mujer? Mujer, ¿y qué te hace quedarte callada? Si algo no te gusta, si en algo no estas de acuerdo, haz algo. Dilo, muévete, aléjate, Ten en cuenta que tu no eres culpable de nada y cuestiona lo que los demás te hacen creer acerca de lo que es lo correcto. A veces la propia familia y/o nuestro entorno más cercano -bajo el molde de un pensamiento machista heredado- es la principal traba para la búsqueda del cambio y la liberación. La lucha es por uno mismo y porque lo valemos. No hay más.

A propósito de la reciente ley de agresión contra la mujer.

Las chicas salen a la calle con unas prendas que no dejan nada a la imaginación. ¿Cómo no les van a faltar el respeto? Ellas son las que provocan. 

¿Alguien se toma en serio la palabra respeto en todas sus dimensiones?

Hombres y sobre todo mujeres, entiendan que por más que alguien pase calata por la calle, nada, sí nada, justifica el que te agredan verbalmente.


Si eres hombre y te dan ganas de decir una palabra obscena a una mujer, aguántate. Te cuento que eres un ciudadano y por lo tanto estas sujeto a leyes de convivencia. Lo mismo pasa con las necesidades fisiológicas que se dan por el resultado de dejarse llevar por la imaginación y quién sabe por otras cosas más que se escapan del ámbito contextual y responden a un trasfondo que tiene que ver con la historia personal de cada individuo. Y esto último se oculta y se justifica a través del acoso y la agresión que se ampara en la salida fácil del "ella me provocó". 

¿Y una palabra bonita y con respeto?

Lo que a ti te parece algo bonito y con respeto, a la persona que lo va a recepcionar tal vez le incomode. Tú no sabes lo que pasa por la mente de la otra persona. Tú solo piensas en ti y en tu necesidad de expresar lo que piensas y lo que quieres decir acerca de la otra persona. Hola, cómo estas. Estas bonita. ¿A dónde vas? Habla, ¿te llevo? Ponte en los zapatos de una mujer y piensa en cómo te gustaría que te aborden. Pero piensa como mujer. Si, haz el intento. ¿Que qué tiene de malo? ¿Que te sentirías alagado? 

La realidad es que detrás de muchas de esas palabras inofensivas que escuchamos las mujeres, percibimos algo más. Te lo cuento:

-En primer lugar, sentimos un acoso. Muchas mujeres salimos a la calle con la incertidumbre de que cualquier hombre que pasa por nuestro costado nos vaya a agredir e incomodar. ¿Cómo hay que tomarlo? ¿Qué se hace para que eso no nos arruine el día?
-En segundo lugar, nos sentimos asediadas. El acoso implica una acción de persecución y control de alguien para tratarlo como se nos de la gana. Es un acto egoísta que busca la satisfacción de uno mismo.

Y no es que seamos paranoicas y exageradas. Piensa en la intención detrás de tus palabras y pregúntate ¿Qué es lo que pretendes diciendo eso a una mujer? ¿Qué esperas? ¿Cómo te hace sentir? *Ojo, y a veces no es necesario decir algo, basta solo con ver las caras y miradas que nos lanzan. A veces es demasiado*

Posibles respuestas:

- Que ella volteé y te corresponda. (¿En serio? ¿De ese modo?)
-Sentir que dominas la situación y eres canchero. (¿En detrimento de la integridad de otra persona?)
-Solo decirle algo bonito y que sepa que me gusta. (Hay maneras de expresarse)

Dicen que no es lo que dices, sino la forma en lo que lo dices lo que hace la diferencia. Así que la próxima vez que quieras decirle algo bonito a alguien, espero que no te olvides de las palabras mágicas. Sí, esas palabras que aprendimos de chiquitos: Buen día, disculpe, por favor, permiso y gracias.

Algo respetuoso, más o menos sería así:

Buen día, srta(a)
Disculpe de antemano si la ofendo, la molesto o la incomodo. Con todo respeto, quiero decirle que me usted me parece una chica bonita. 

¿Como lo tomarían ustedes? Al menos a mi no me arruinaría el día, pues no me sentiría agredida o acosada y hasta le respondería algo amablemente a la persona que me lo dijo.

Por favor, hagan un intento. Gracias.

Y algo final: el respeto produce respeto.